The Elf on the Shelf – Un plan para diciembre

El otro día, en el chat familiar con mi hermana y mis primas surgió, a propuesta de una de ellas, la idea de hacer con los niños este año el ¿juego? de The Elf on the Shelf en vez de un calendario de adviento.

El duende de la estantería, The Elf on the Shelf, es un cuento americano de 2005 escrito por Carol Aebersold y su hija Chanda Bell. Puedes comprar el pack oficial, en el que viene el duende y el libro, en casi cualquier gran librería. O también puedes comprar el duende suelto.

Yo había visto este juego en bastantes blogs americanos y también en Pinterest, pero siempre lo había descartado porque me parecía mucho trabajo. Pero, claro, te pones a hablar, y te lías…

Long story made short, que todas hemos acabado comprando el duende y el chat echa humo con ideas y planes.

La historia es más o menos así: Papá Noel manda al duende a casa a ver cómo se portan los niños. Llega en Acción de Gracias y se queda hasta el día 24. Por las noches, hace un viaje exprés a Laponia a contar cómo ha ido el día y cuando vuelve, se queda en un sitio distinto del que estaba. El duende es un poco travieso y por las noches, a veces, hace alguna que otra trastada. Otros días simplemente se cambia de sitio y otros, a lo mejor trae un regalito o una chuche. Los niños tienen que ponerle un nombre y no lo pueden tocar, ya que si lo tocan, el duende pierde la magia. Si le cantas una canción, es posible que recupere la magia. Antes de Nochebuena, el duende vuelve a Laponia para informar sobre cómo se ha portado el niño. Aquí hay un vídeo con la historia en español, y aquí está en inglés.

Nosotras vamos a hacer una versión un poco adaptada. La idea es que cada mañana, al levantarse, los niños busquen al duende a ver qué ha hecho esa noche. Vamos a empezar el 1 de diciembre y creo que vamos a obviar lo de ir a Laponia cada noche.

La verdad es que yo no tengo muy claro cómo enfocarlo con el Ninja-científico, porque a sus nueve años, la idea de que un muñeco cobre vida por las noches, me da a mí que no va colar… Creo que le voy a decir que en vez de nuestro tradicional calendario de adviento este año me he buscado un ayudante especial y lo vamos a hacer de otra forma. No sé, le tengo que dar una vuelta.

En fin, yo creo que puede ser una idea divertida, por eso lo pongo por aquí. 

Me inventé una poesía explicando un poco la historia del duende, y mi hermana, la Tita N., la ha editado y la ha puesto muy chula. No la dejo aquí colgada porque, como quedó demostrado en el juego de pistas para el cumpleaños del Ninja-científico, mi talento como poetisa se limita a versos pareados en rima consonante y me da vergüencita que se quede en la red para la posteridad. 

En cuanto a las ideas, aquí va un recopilatorio de lo que, más o menos, tenemos pensado hacer. Entre todas, tenemos niños que van desde los 2 a los 9 años, con gustos y aficiones diferentes y cada una con nuestro horario y nuestras limitaciones particulares. Esta lista incluye un poco de todo y, además, algunas ideas se pueden repetir, como lo de traer un regalito o chuches. Y si queréis más, en Pinterest, The Elf on the Shelf ideas, y os salen propuestas hasta decir basta. Se trata de buscar algo que se adapte a ti, al niño y al ritmo de cada uno.

1. Carta de presentación + Hola con gominolas/nubes, algo parecido a esto.

2. Se come una hamburguesa de gominolas.

3. Colgado como Spiderman.

4. Recorta un copo de nieve de papel.

5. Juega con los dinosaurios.

6. Lee un libro o un cómic (puede ser un libro nuevo que traiga el duende).

7. Juega con los Lego.

8. Ralla billetes de juguete y saca monedas de chocolate, como hacen aquí.

9. Trae algo para pintar o alguna pequeña manualidad.

10. Come bombones o chocolatinas.

11. Trae un regalito.

12. Decora rollos de papel higiénico como muñeco de nieve.

13. Hace una batalla de Pokémon o con otros muñequitos.

14. Monta un photocall, de este estilo.

15. Muy enfadado, deja un cartel en el cuarto diciendo “O recogéis los juguetes, o me chivo a Papá Noel”.

16. Escala por un muro simulando un rocódromo hecho con lazos de regalo.

17. Hace un “snow angel” con sprinkles. O con azúcar, pero creo que es más lío para recogerlo

18. Hace pesas (con nubes o bolitas de chocolate).

19. Se da un baño de espuma en un bol lleno de mini-nubes.

20. Trae un kit de casita de galletas para decorar.

21. Se mete en la casita de galletas decorada.

22. Lee chistes malos o acertijos.

23. Pierde un combate con los Lego y lo atan y rodean. Algo así.

24. Deja cacas de chocolate en el lavabo. Como hacen aquí.

25. Un superhéroe amenaza con tirarlo por el WC.

26. Trae entradas para algún espectáculo de Navidad o propone algún plan chulo.

27. Se sube en un coche de juguete o juega con algún juguete del niño.

Yo creo que puede estar bien, a ver qué tal nos sale. ¿Quién se anima a probar?

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